Un adelantamiento en dos horas, seis sanciones en el pit lane, dos héroes en el mismo muro y un coche roto en el podio. Todos dicen que Mónaco es aburrido. Mi mujer y yo no despegamos los ojos de la pantalla.
Los modelos, ya más espabilados, le prometieron a todo el mundo un motor de blog en tres horas por veinte pavos. Y cumplen — espaguetis preciosos y casi funcionales que no tienen ni idea de lo que hacen. Así que me senté y me pasé un mes escribiendo una spec en vez de código.
En la empresa anunciaron una semana de IA. Mi mujer, justo en ese momento, desenroscaba tornillitos en el móvil. Sumé dos y dos y me di exactamente ocho días: todo el código y todo el arte por IA, y yo solo dirigiendo la orquesta.
Por fin llegó, la compra tan esperada y polémica. La quería muchísimo, pero el precio y las reseñas sobre su balance me hacían posponerla. Un poco de espontaneidad y aquí está.
La primavera se acerca y me está entrando la inquietud. Nació una idea: crear un shooter multijugador con vista cenital en el navegador con JavaScript, ambientado en el espacio. Título provisional: STDS (Space Top Down Shooter).
Son las 4 de la madrugada, el insomnio me ha pillado otra vez. Normalmente me pongo a trabajar. Para mí es una bendita hora de paz y silencio: ¿qué más hace falta para escribir código bonito y mantenible?
Aquí empezó todo, y esto es lo que terminamos haciendo. Cambiamos muchas cosas, formamos un equipo sólido y aprendimos a vender un juego; te contamos todo.
No soy precisamente un tipo aventurero, pero a veces pasa. Y hace diez días pasó. Un amigo me propuso entrar en una game jam de la IGDC. Aquí van mis impresiones.